¿Alguna vez sentiste bloqueo de energía después de una semana intensa? ¿Alguna vez te paso que sentiste con todo tu ser que el amor no estaba fluyendo de la manera correcta por vos?

 

Esto me paso este finde, y por un momento pese a tener todas las herramientas a mi alcance, no sabía como modificarlo. Las sensaciones que somos capaces de generar con nuestros pensamientos, son increíblemente fuertes, y traen consigo el poder de manifestación. Pero claro, no siempre las usamos para manifestar lo que queremos, sino para recordar una y otra vez eso que no queremos atraer a nuestras vidas.

 

Y así aparecen esas sensaciones de agobio, de falta de amor propio, de falta de fluidez.

 

Decidí que hoy, domingo a la mañana, iba a dejar ir estos bloqueos de alguna manera así que salí a caminar. Me puse la música preferida más copada que encontré, me calcé la ropa deportiva más a mano que tenía, y decidí caminar mis bloqueos.

 

1 hora después ya en casa, con la cara un poco rosa del lindo solcito de primavera que asomaba me encontré haciendo mis jugos verdes, ausentes toda la semana sin aviso en mi cocina.

 

Recargada decidí agarrar mi libro favorito y una vez que tomé todas mis vitaminas y elongue lo suficiente, sali por un latte a Starbucks. Sin querer queriendo, en mi vuelta a casa note que el bloqueo se había ido. ¿Donde habrá quedado? ¿En Starbucks? ¿En la plaza mientras caminaba? ¿Metido en mi lista de Spotify?

 

Quien sabe, no me importa. El movimiento me desbloquea, me libera de los pensamientos Tacho, esos que deberían ir directo a papelera de reciclaje.

Y de yapa, llegue a casa y la Dulce de Dafne de YogaBootyBallet estaba dando un vivo sobre como desbloquear nuestra energía corporal.

 

El hacer tiene esa recompensa que el pensar no. Asi que, si algo te bloquea, comenza a moverte, nada malo puede venir después de decretar que queres sentirte mejor.