Quería probar escribir este post enojada y aquí estoy, vibrando un toque bajito, con la cara un poco arrugada, dolor en el estómago, mis dientes rechinando y las manos en movimiento permanente como símbolo de la ansiedad que me corre por las venas.

 

Creo que en todo lo que escribo y cuento abiertamente de mi vida, siempre hago hincapié en cuanto tuve que aprender a manejarme en el ambiente laboral. No había una propuesta laboral que no venga con maltrato incluido, gritos, excesos de poder… y muchas cosas más que hoy ya casi no puedo recordar (gracias a dios).

 

Por un lado siempre hablo de lo bien que me hizo saber que yo tenía que cambiar para que mis trabajos cambien y mi realidad cambie. Que era mi modo personal de involucrarme con el mundo, mirando bajito, sintiéndome insegura y maltratada por todo y todos, lo que hacía que aceptara trabajos donde esa era una realidad que me lo reafirmaba todo el tiempo.

 

El tema es que por más que mi realidad hoy empieza a ser diferente, por momentos me enfrento con mis jefes que definitivamente me demuestran que tengo que seguir trabajando en mi misma, porque a veces me siento afectada por sus palabras o sus actos.

 

Pienso…

 

Hay gente en este mundo que siempre quiere tener razón.

Hay gente que le gusta combatir y no debatir.

Hay gente que prefiere reaccionar a responder.

Hay gente que todavía se siente afectada ante agresiones del otro (o sea yo)

 

Respiro profundo a modo de conectarme con esa versión de mi misma que es profunda, sabia y se encuentra en absoluta paz…

 

Sigo respirando, hondo, y más profundo.. cierro los ojos y me repito “todo está bien, en mi mundo todo está bien”. Sabias palabras de Louise Hay que aprendí en su libro “Sana tu cuerpo”.

 

Detrás de mi respiración asomándose por mi computadora, detrás del mate y mi celular, suena “Ella Baila Sola”

 

 

Quieres herirme con besos de hielo,
Quieres hundirme, y no sabes cómo. . .
Pero el destino me sonríe,
Como al mejor,
Si yo caigo amigo, caemos los dos,
Tus besos de hielo, yo los derrito con mi calor. .

 

 

Sonrio. La vida es hermosa, y no lo olvido.

Puedo volver a empezar, a encontrarme, a seguir mi día una vez más.

 

Les dejo el link al video para que escuchen la canción y le dediquen un besito de hielo a quien lo necesite.