Por: Girl in search. / 

Hacía tiempo no dedicaba un tiempo a leer  y a escribir. Pero en este tiempo muchas cosas lindas pasaron.

Quiero empezar por el principio, para que conozcan la historia y compartir con ustedes parte de mis experiencias.

Hace ciertos años, que estoy en búsquedas. Búsquedas de todo tipo, laborales, profesionales (aunque quizá son las mismas), emocionales, también de un novio como la gente,  pero sobre todo de mi misma. Que loco cuando te dicen eso no? Búsqueda de MI MISMA. Y nena, ¡ahí estas!, ¡sos esa que ves!, ¡que rebuscada! Todos te dicen algo. Pero lejos de guiarme por lo que muchos piensan considero esa búsqueda la más importante: sencillamente porque sin saber quién soy, y que quiero en esta vida me es imposible vivir feliz. Al margen que entren y salgan trabajos, profesiones, novios, medias naranjas y relaciones sin un mísero título, nunca me siento completa.

Así que como les contaba, me sumergí (sin darme cuenta, porque esto sucede cuando te empezas a preguntar por tu propósito, te va sorprendiendo en los nuevos caminos por los cuales te lleva) en conocer gente nueva, aprender cosas nuevas… Entre esas cosas empecé un curso de creatividad on line en un portal español. Ahí empezó parte de la cosa que llamo “causalidad”. El curso en sí, era un poco denso, por no decir embolante. No tengo nada con los españoles y tengo los mejores recuerdos de mi paso por su tierra, pero el curso y el humor que lo caracterizaba no fue de mi agrado, pero como en todo lo malo, siempre hay algo bueno.

Eso bueno fue un video de Sir Ken Robinson que hablaba de la educación.

 

“La mayoría de los adultos no tienen idea acerca de su propio talento”

…. “La gente produce lo mejor, cuando hace cosas que ama” Sir. Ken Robinson

 

Mi mente hacia Tic. Toc. Tic. Toc.

¿Amo lo que hago? ¿Cuál seria mi talento?

Evidentemente hace un tiempo que venía sintiéndome mal en el trabajo, culpando a mis jefes, a mi sueldo, a ALGO EXTERNO que no fuera mi propia sabiduría de saber que no estoy haciendo lo que amo. Pero como el conocimiento de uno mismo no sucede de un momento a otro, supuse que estaba bien estar pasando por esta incertidumbre, y depresión que proviene de no hacer lo que uno ama. Y de a poco me propuse escuchar gente que si ame lo que hace.

Escuche 21 conferencias on line en un marco de 10 días. Mis jefes no entendían como podía trabajar y tener una oreja con el auricular de mi teléfono todo el día. Tomaba notas, me sentía INSPIRADA. Y hacía rato había perdido eso.

Escuchando a otros hablando sobre cómo se inspiraban, como hacían servicio al otro sin esperar algo a cambio y centrando su atención en estar enmarcando su vida en su fiel propósito, es lo que me abrió los ojos.

  • Quiero inspirar.
  • Quiero ayudar.
  • Quiero levantarme feliz.
  • Quiero hacer la diferencia.
  • Quiero sentir paz.

Estoy en el camino correcto.

Quizá deba seguir un tiempo más con mis jefes, con esta realidad, pero forjándome una diferente paralelamente.

Hacer siempre lo mismo y esperar resultados diferentes, eso si es estar loco. Albert Einstein.

Por eso. Hagamos cosas diferentes.

Busquemos la mejor versión de nosotros mismos.

Sepamos bien adentro que nos hace feliz.