Navego por las redes muy seguido. Miro tendencias, moda, calidad de vida. Tengo referentes varios y cada día me entran nuevos y salen viejos. La razón por la que se van algunos, es que pareciera ser que en el día a día que nos muestran, siempre sale el sol, siempre se sonríe con todos los dientes, la lluvia es sexy y pacífica a la vez, y los días de 40 grados, son para posar con los mejores outfits sin que te ruede una sola gota por la espalda.

 

Perdonen si esto afecta a la gente que le encanta mostrarse siempre feliz, pero no creo en ello. No creo en la felicidad eterna.

 

El otro día escuchaba a Abraham Hicks, y retomaba un tema sobre la resiliencia. Nos hablaba de que si no fuera por los momentos donde la vida nos pone pruebas, no saldríamos nunca de las zonas de confort, no nos moveríamos en la rutina diaria, y sobre todo no aprenderíamos. Es una de las premisas que uso mucho en mi trabajo, y paradójicamente la siento en carne propia.

 

A veces, como el sábado cuando grabe mis instastories de cómo encare mi vida con una enfermedad crónica, y miraba mis videos, me preguntaba si no podría haberme vestido y no estar mitad en bolas (en bikini), si podía ser que mi agotamiento se note tanto en mi cara… todos artilugios de mi EGO presente. Sera por eso que minutos después me llego ese video de Abraham (entre los miles que escuche esa tarde) para recordarme volver a centro, y dejar al EGO atrás.

“Es la verdad caro, es quien sos hoy y es como te salio contarlo”, me dije. No tardaron en llegar los mensajes de aliento, de historias, de pedidos del dato del medico y hasta un posible trabajo en equipo se esbozo en un chat.

Creo en mostrar VERDAD en todo lo que haces.

Y como muestro verdad y creo ser genuina aquí voy con lo que me está pasando.

El trabajo de los emprendedores que aún no hemos dado el paso de crecer a empresa es un tanto montaña rusa. A veces sube, a veces baja en picada y otros vamos en el trencito de la calma, estables y haciendo chucu chuuuuu!!

 

No se no trabajar. Me resulta difícil tener 8 horas semanales de trabajo y no sentirme “al pedo” aunque las cuentas estén pagas, por lo cual siempre intento tener más de un proyecto a la vez. A veces diseño para despuntar el vicio y otras tantas coordino proyectos de marketing que me encanta, porque si hay algo que me atrae es ordenar procesos, y llevar cosas adelante. Todo esto sumado a mi trabajo de mentorias creativas que creció un montón y me hace súper feliz. Mucho, variado pero es parte de quien soy. Objetivo Foco siempre en mi mente, pero la natura me tira a tener un par de cosas diferentes, porque sino me aburro.

 

Pero este verano, las cosas estuvieron muy tranquilas (M O O O O O O I  I I I I )  y me encontré descansando bastante, cuidando a mi sobrino – lo que A M O -, y con unas sensaciones de visita que cada aproximadamente 12 meses se hacen presentes.

 

Ellas son las muchachas DESORIENTACION y DESMOTIVACION.

LAS CHICAS DES.

Cuando me tocan la puerta del Depto, pasan y se sientan en el sillón mientras yo me hago mate. Me preguntan: “¿Y el sentido? ¿Sigue teniendo sentido lo que haces?” “¿No deberías buscar otra cosa mas para hacer?”.

( viste que cuando estas al pedo el cerebro es tirano jajaja )

Me pregunto si lo que hago es lo que quiero realizar toda mi vida. Y a la vez me dejo de hacer preguntas, pongo en mute a las chicas DES y me pongo a desarrollar una nueva idea de emprendimiento o pequeño proyecto.

 

Tiro y aflojo con mi mente racional que me invita a hacerme cursos todo el tiempo para perfeccionarme, y la parte de mi ser que me dice que Fluya, que sienta, que disfrute el no hacer nada. A veces me agoto, y me tiro a dormir para no pensar.

 

Porque seamos sinceras again: no creo en la felicidad continua.

Creo en la calma, pero tambien en los altibajos.

Aun habiendo encontrado una pasión, como aportar a la vida de los otros, como ser auto-observadora de tus emociones, gestionar tu vida nunca es lineal, y el solo acto de buscar esa perfección nos hace unos ilusos.

 

Por aca seguimos transitando a las CHICAS DES, que de seguro se iran en un tiempo. Pero contame, ¿tenes algunas muchachas que te visiten cada un tiempo para recalibrar tu vida?

 

Te leo.

C.