“ No hay una curación real a menos que haya un cambio en la perspectiva con la cual el hombre ve el mundo, que da el logro de la paz y de la felicidad interna.

… La acción maravillosa de las flores es elevar nuestras vibraciones y abrir canales para la recepción del ser espiritual, para inundar nuestra naturaleza con la virtud particular que necesitamos y borrar los defectos que causan dolor” .

Hola Ladies, otra vez aquí muy cerquita de uds. queriendo contarles sobre aquellas terapias de bienestar que han tenido un efecto intenso en mi vida.

 

Muchas de uds. han estado en contacto seguramente con las flores de Bach, pero pocos saben que las flores se enmarcan en un tratamiento y que lo importante es ir detectando todas aquellas emociones negativas que manifiesta la persona, sin interpretaciones psicológicas ni tampoco interviniendo en el plano orgánico.

 

Bach, médico homeópata nacido a fines del siglo pasado fue el creador de esta maravillosa terapia bioenergética a través de las flores.

 

El hablaba de una polaridad entre dos instancias: el alma y la personalidad. El alma como lo permanente, lo inmortal, la energía esencial, lo trascendente y la personalidad como lo transitorio, lo mortal, el accidente.

Según este maestro encarnamos para obtener conocimiento y experiencias y de esa manera corregir nuestros defectos y sanarlos. Más allá que creas o no en la reencarnación, estamos aquí por alguna razón y cuando nos desviamos de ese eje es donde aparece el conflicto, la enfermedad.

 

Cuando no escuchamos esa parte intuitiva, nuestra esencia, nuestro ser interno, es donde el cuerpo comienza a emitirnos señales sabiamente para despertarnos y cambiar.

 

“ La enfermedad en apariencia tan cruel, es en sí beneficiosa y existe por nuestro bien, y si se la interpreta correctamente nos guiará para corregir nuestros defectos esenciales”. El criterio de curación no debe ser la eliminación de los síntomas, sino el cambio de perspectivas del sujeto enfermo, la recuperación de su paz mental y la felicidad interna” explicaba Bach.

 

Los remedios florales  no tienen contraindicaciones, pero producen en el individuo un movimiento de su mundo emocional que lo ayudará a restablecer su equilibrio.

Las flores trabajan de lo más burdo a lo más sútil, encontrándonos poco a poco con emociones que tal vez no éramos conscientes que existían en nosotros o simplemente nos resistíamos a reconocerlas y aceptarlas.

 

La vibración de las flores actúan en el campo energético de la persona.

 

Bach desarrolló 7 grupos emocionales del ser humano y cada uno de ellos contiene sus flores respectivas

 

FLORES

Y también agregó 7 defectos que los definió como las verdaderas enfermedades del hombre: el orgullo, la crueldad, el odio, el egoísmo, la ignorancia, la inestabilidad y la codicia.

Cuando estos sentimientos se asientan en la persona y se cronifican se comienzan a manifestar los síntomas físicos.

 

En mis sesiones intento integrar tanto la fórmula de flores que la persona necesita como así también ejercicios de yoga y meditación para estar mas atentos al cuerpo & mente y percibir lo que nos sucede, atendiendo plenamente y de esta manera aprender a autogestionarnos.

 

Y como dice mi adorado Jeff Foster,

“cualquier cosa de la que siga huyendo, síguemela mostrando con absoluta evidencia. Cualquier cosa con la que siga en conflicto, ayúdame a suavizarme en ella, a relajarme en ella, a abrazarla completamente. En donde mi corazón continúe cerrado, muéstrame la forma de abrirlo sin recurrir a la violencia. Todo aquello a lo que me siga aferrando, ayúdame a dejarlo ir” . 

 

Buena vida! Nos vemos pronto


Flow