Cuantas veces les pasa que en el camino de racionalizar todo lo que nos pasa nos olvidamos de sentir. Alguna está diciendo: “A mí!!!!” eso seguro. Por aca somos pura razón muchas veces!!!!!

Con el tiempo me doy cuenta que, aunque trabajo mucho en mi misma, estoy todo el tiempo intentando detectar patrones que quiero modificar, a veces me pasa que me tiro un clavado en mis pensamientos, y me encuentro que por más que se nadar, no puedo salir. Es un remolino de esos que te agarran en el mar, donde por mas que nadas, parece que no te moves.

Me repito para mis adentro que debo sentir, me baño, bailo y me conecto, y a veces, dura más que un momento, otras un pequeño suspiro. Para todas las que hacen en su vida muchas cosas que les gustan, me es difícil parar. A veces son las 11 de la noche y estoy redactando alguna nota, comentando mi Facebook de Woman, o en modo loop mirando Instagram.

Me resulta imposible salir de ahí, a menos que alguien a mi lado me diga que corte o se me cierren los ojos de sueño. Y últimamente no hay nadie durmiendo en mi cama y mi perro no habla, por ahora.

Sera por eso que, ante la repetición de este patrón, exacerbado en estos últimos días, decidí llamar y reservar una sesión de masajes descontracturantes. Me lo debía por haber terminado BAemprende, y por haber podido subsistir 3 meses con ingresos de lo más fluctuantes de mi vida. Yo lo valgo, me dije!

Así que hoy me levante, hice unas calls de trabajo, tire unos mails, ¡y me largue a caminar con mi mochila al encuentro con mi cuerpo! ¡Al encuentro con el sentir! A disfrutarme un poco.

Me costó casi 20 minutos de las 2 horas de masajes, entrar en el aquí y ahora. La cabeza se me iba y no lograba volver, pese al incienso, a la música, a todo, seguía en la razón y en el pensamiento.

Cuando logré pasar mi atención a las manos de la masajista, a las respiraciones que tenía que hacer conscientemente para volver a aquí y ahora, pude comenzar a sentir. Sentir el calor de sus manos, sentir como mi cuerpo iba destrabando las contracturas que tenía, sentir cosquillas por momentos… Pedía a mis guías que me dejen así, conectada, que me ayuden a sentir, que me dejen abrirme a sentir.

Sentir me habla de tanto que ansío en mi vida.

Sentir se relaciona con toda esa lista linda que hice para la luna nueva en libra.

Sentir es fluir y yo necesito fluir.

 

En eso estamos.

C.V