En este país, la incertidumbre te agarra por el hombro y como un gran resfrio te acompaña directo a la cama si no aprendes a modificar tu actitud.

 

No puedo callarme porque siento que es parte de lo que trabajo dia a dia en mi misma que quiero compartirte. Hace unos días cuando el dólar a 30 ya no era moneda corriente, me llamo mi papa y cuando atendí su primera palabra fue “¿Viste?! ¿Que barbaridad mi dios, como vamos a hacer para vivir?”. Intentando explicarle que estaba en el medio de una call lo patee para después.

 

Termino la call y el llamado de mi celu indicaba Mirta, mi mami. “Hola Carito ¿como estas? ¿Viste las noticias el desastre que se vino?”. Respire antes de decirle que si, que tenía las noticias puestas de fondo, solo pasando como mímicas en la tele. Respire para no gritarle que esos pensamientos que de una se vinieron a mi ser racional.

 

Tanto a mama como a papa, los amo, pero me han enseñado tanto acerca de los escases que cada día intento separarme más y más de su manera de pensar, porque se que no me lleva lejos.

 

A ambos les dije que por favor no me llamen cuando pasan estas cosas, que es la vida misma y no merece ni un llamado telefónico porque la energía que se genera es de escases, de incertidumbre, y de mucho miedo. Les explique me cuesta mucho siendo emprendedora surfear esta ola de incertidumbre con acciones osadas, y si paso mucho tiempo en esos estados de queja, no llego a ningún lado.

 

Ambos se enojaron, o más que nada mantenían que no podía abstraerme de la realidad, que tenía que poder “ver la realidad”.

 

Reitero que los AMO, pero esos llamados hicieron que yo empiece a hablar así, con escases, entre grupos de WhatsApp, en el avión vía a Santa Fe con una pasajera, etc. Recién hoy, MARTES caigo que hace más de 5 días estoy hablando de algo, que en su momento no me afecto tanto, pero cuando vi que le afectaba al resto, comenzó a afectarme a mi.

 

Perdon si lo hago largo es que necesito explicar lo que me pasa. No soy una persona absorta de la realidad, entiendo que claramente los precios que puse a mis clientes en Marzo de 2018 ya no son los que me sirven, y aun asi los que puse en Julio tampoco. Pero si hay algo que enseño en las clases es que los emprendedores nos movemos en círculos de influencia, y muchas veces pasamos en zonas de contexto donde no tenemos posibilidad de tener control alguno.

 

En esas zonas es donde aparecen las quejas continuas, y en vez de usar pensamiento divergente, creativo y curioso, nos movemos en un pensamiento convergente, pensando siempre en el problema y no en las soluciones.

 

Los invito a ser más divergentes, a pispear la realidad, pero a centrarse en planes de acción, en tener foco en un norte, en desarrollar la actitud para afrontar los retos y sobre todo, todisimo, a no dejar que los pensamientos recurrentes de la gente, los tiren hacia abajo o los hagan desenfocarse.

 

¿Dólar a 40? Ok, vamos a pensar estrategias para captar mercado extranjero. Vamos a ver que puedo minimizar en mis gastos, como puedo rentabilizar al máximo mi propuesta de trabajo.

 

Vivimos en un país donde la creatividad, esta puesta a merced a cada segundo. No atraigamos más limitación de la queremos. Usemos la palabra, y los vínculos para crear la realidad que merecemos. Lo que no suma, que tampoco reste. Aun asi sean los llamados de Mami y Papi.

Igual los amo.